06/01/2014

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Puertas para hangares: ingeniería y clientes

El ámbito de la ingeniería impone la búsqueda de las soluciones que mejor se adapten a los requerimientos particulares de cada proyecto.

Para instalaciones industriales altamente especializadas, el cliente suele ser el mayor experto en los procesos de explotación que se llevarán a cabo. Ahora bien, cuanto más nos alejamos su ámbito habitual de trabajo, mayor deberá de ser el guiado de la ingeniería en la toma de decisiones.

En el caso en concreto del desarrollo de un hangar de mantenimiento de aeronaves, uno de los elementos que se encuentran en la frontera entre las operaciones (cliente) y las infraestructuras asociadas a estas (ingeniería) son las puertas de acceso al hangar.

En el mercado hay fundamentalmente dos tipos de puertas para hangares: de hojas correderas y flexibles de apertura vertical. Evidentemente cada tipo presenta ventajas e inconvenientes, se deben analizar las ventajas e inconvenientes que el uso de una u otra tendrían en:

En ocasiones, el cliente pretende optar por aquella solución que conoce, sin llegar a plantearse si se ajusta plenamente a sus necesidades, ni analizar las prestaciones de otro tipo de soluciones

– La edificación: se debe considerar la mayor ocupación de planta (huella) de las correderas. No es tanto el impacto en coste (la luz no varía) como la posible reducción del área efectiva de trabajo en caso que haya restricciones en la ocupación de la parcela. Asimismo, se debe prever un cajón de almacenamiento que, además del evidente aumento del coste de estructura y cerramiento, condiciona el aspecto estético del edificio.

– Las condiciones interiores: estos son uno de los criterios de elección más importantes, una puerta corredera permite la utilización de paneles aislados lo que redunda en un mejor coeficiente de transmisión global del edificio, lo que tiene su impacto en el confort interior del hangar. Por su parte, las puertas verticales destacan por su alto nivel de estanqueidad, lo que reduce la entrada de polvo y las infiltraciones de aire con todo lo que ello conlleva cuando se realizan labores de mantenimiento.

– La operatividad: la velocidad de apertura se debe de considerar el número de operaciones de entrada y salida de aeronaves que van a tener lugar, lo que normalmente esté relacionado con el nivel de mantenimiento objetivo de la instalación. En este sentido, cuanto mayor sea la puerta, las de tipo flexible vertical presentan mayores ventajas. Además, al tener apertura de hojas independientes permite el paso de vehículos a una zona u otra del hangar.

En ocasiones ocurre que, debido a experiencias previas consideradas satisfactorias, el cliente pretende optar por aquella solución que conoce, sin llegar a plantearse si se ajusta plenamente a sus necesidades, ni analizar las prestaciones que otro tipo de puerta pudiera proporcionarle. La ingeniería debe, pues, plantear estas y otras cuestiones al cliente en la toma de decisión sobre el tipo de puerta a instalar.

 

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4 Comments » for Puertas para hangares: ingeniería y clientes
  1. Gerardo Martín says:

    Estoy en acuerdo con usted, aunque solo en parte. Un cliente suele conocer su negocio como nadie y si solicita una solución concreta es que sabe que es la solución que necesita. Muchas veces se nos puede indicar una solución u otra por parte de la ingeniería por una cuestión de conveniencia comercial. ¿Como podemos identificar los clientes la sinceridad de la propuesta? Gracias por su post y por el blog especializado.

  2. Javier Valverde says:

    Estimado Gerardo,

    En primer lugar agradecerle su comentario. Estos foros ganan sentido en el momento que cuentan con participación de sus lectores.

    Estoy de acuerdo en que un cliente conoce su negocio mejor que nadie, pero coincidirá conmigo que en el momento que decide contar con asesoramiento experto lo hace por necesidad. La clave una vez tomada esta decisión es elegir bien quién le va a asesorar.

    La conveniencia comercial es “flor de un día”, las relaciones ingeniería-cliente deben ser relaciones a largo plazo, y para conseguirlo, el cliente debe quedar plenamente satisfecho en cada interacción con la ingeniería. El conocimiento, la experiencia y las capacidades que ésta atesore le deben facilitar su labor de decisión. El resultado final consolidará o no la confianza depositada inicialmente por el cliente.

    Mi consejo, si me lo permite, es que intente conocer en profundidad a la empresa que le está ofertando cualquier tipo de solución. A continuación, contraste con sus técnicos y con la ingeniería todos los detalles de la propuesta para que no se trate de una solución cualquiera, sino de la que mejor cubre todas sus necesidades.

    Reciba un cordial saludo.

  3. Buenos días :
    Partiendo de la base de que el cliente conoce bien su negocio, o al menos debe ser así, ello no implica que conozca la solución que mejor se adapta a sus necesidades, es donde entra la ingeniera a ofrecer una solución.
    El cliente decidirá que solución es la adopta en base a su criterio y experiencia, pero siempre hay que tener en cuenta que el ofertante tiene que mantener un negocio igual que el cliente, a ambas partes les interesa que solución y decisión sean parejas y satisfagan a ambas partes, que una vez establecida la decisión sea la menos onerosa para ambas partes.

    Un saludo

  4. javier valverde says:

    Estimado José Antonio,

    Efectivamente, la necesidad que lleva al cliente a su búsqueda de especialistas externos puede ser debida a su falta de experiencia o, incluso, de conocimiento.

    Sin embargo, entiendo que los intereses de una ingeniería a la hora de escoger una solución u otra deben coincidir con los de su cliente.

    Reciba un cordial saludo y gracias por su intervención.

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