27/01/2014

4

AVE: El gran competidor de los aeropuertos

 

El pasado 15 de diciembre se estrenó la primera conexión directa en AVE entre Barcelona y París. Inicialmente se han planificado dos trenes diarios por sentido, cubriéndose el trayecto en seis horas y media. Las previsiones de Renfe auguran un millón de pasajeros durante el próximo año. Pero el operador español es aún más optimista. Según sus datos, los desplazamientos entre España y Francia rondan los 82 millones anuales, de los que el 89% se hacen en vehículo privado. El número de clientes potenciales, por tanto se dispara.

Esta noticia, para el profesional del sector de la aviación es, sin duda, inquietante. Con las necesarias precauciones a la hora de comparar, recuerda el impacto que tuvo en el transporte aéreo nacional, la conexión en AVE entre Madrid y Barcelona o Valencia, por mencionar solo dos de ellas.

La distancia entre Barcelona y París por carretera es de unos 1000 kilómetros y se tarda algo más de 9 horas en recorrerla, descontando las necesarias paradas. En avión, se tarda una hora y tres cuartos aproximadamente. El millar de kilómetros es la distancia límite a partir del cual, viajar en avión no tiene (o tenía) apenas competencia. Siempre que no estemos hablando de un grupo organizado de personas o una familia, claro está.

No obstante, la principal ventaja del tren con respecto al avión, es el ahorro en la principal commodity de nuestros días: el tiempo. Este argumento es harto común entre los que estamos acostumbrados a viajar y valoramos nuestro tiempo. El tren conecta centro con centro de cada ciudad, eliminando de un plumazo los molestos traslados entre ciudad – aeropuerto, y por supuesto, los procesos de facturación, controles de seguridad, embarque, desembarque y recogida de equipajes.

En un mundo en el que, con independencia del sector, se escribe con mayúsculas la ajada máxima “renovarse o morir”, una reflexión aflora inmediatamente al meditar sobre la situación descrita anteriormente. El sector aéreo debe reaccionar. Debe buscar soluciones a sus problemas. Debe buscar fórmulas para rivalizar con su competencia. Debe renovarse y no morir.

Varias son las acciones que podrían llevarse a cabo para mejorar este panorama. No obstante, por clamor popular, nos atrevemos a subrayar las dos aportadas a renglón seguido:

1.- Aeropuertos y aerolíneas deben trabajar juntos para mejorar su eficiencia, minimizando el tiempo que conllevan los procesos anteriormente indicados. En este punto, debemos señalar el MoU (Memorandum of Understanding) firmado reciente por IATA y ACI para desarrollar e implementar el proyecto SmartS (Smart Security) orientado a mejorar la experiencia del pasajero minimizando las molestias en el control de seguridad.

2.- Los aeropuertos deben buscar y aplicar las fórmulas y medios para mejorar sensiblemente el acceso a los mismos desde los núcleos urbanos ubicados dentro de su área de influencia. Aeropuertos como el de Madrid-Barajas o Londres-Heathrow a los que se puede acceder mediante Metro, Cercanías (servicio express en el caso del aeropuerto anglosajón) y carretera marcan el camino a otros aeropuertos con volúmenes de tráfico asemejables.

Los pasados años, cuantiosas inversiones aumentaron la capacidad disponible y modernizaron las infraestructuras de los aeropuertos españoles para un buen puñado de años. A partir de ahora, deben centrarse en competir con el tren de alta velocidad, beneficiada, además, por el enorme esfuerzo inversor que los gobiernos están realizando en ella.

 

 

Share Button


4 Comments » for AVE: El gran competidor de los aeropuertos
  1. En Málaga fue espectacular, unos primeros meses de batalla pero al final ganó el AVE. Se pasó de una oferta en frecuencias y compañías bastante amplia a una sola opción casi dedicada a servir de enlace a otros destinos desde Madrid.

  2. Ginés Viciana says:

    No cabe duda de que hay dos variables a tener en cuenta en esta comparación. De un lado AVE+estaciones, y, de otra avión+aeropuertos. Como transporte, no me cabe duda sobre la superioridad del avión, pero pierde toda la ventaja cuando entran en liza los aeropuertos y toda su casuística (seguridad, embarques, transporte al centro urbano…). Para distancias medias y cortas, el tren tiene todas las de ganar. A partir de ahí, depende de lo eficientes que puedan llegar a ser los aeropuertos. Enhorabuena por su blog y gracias por acercarnos al sector aeronáutico. G.V.

    • Muchas gracias por tu comentario Ginés. Efectivamente, los binomios que mencionas son conceptos clave. Para que el transporte aéreo sea competitivo tanto las compañías aéreas como los aeropuertos tienen que trabajar para mejorar. En mi opinión es fundamental que trabajen codo con codo, pues de nada sirve que operen aerolíneas con billetes baratos en aeropuertos donde pierdes el día entero, o las tasas son excesivas. Me sorprende que rara vez se tenga en cuenta a las aerolíneas a la hora de realizar inversiones o cambios operativos de calado en los aeropuertos. Por otro lado, como bien dices, en distancias largas la elección es clara. No obstante, lo que me llevó a escribir el post fue que un AVE conectando Barcelona con París con precios competitivos hace que el radio en el que el tren puede ser competitivo ha aumentado. Espero que no se convierta en otro caso como el que comenta Manuel T. Rodriguez! Un saludo.

    • AERTEC Solutions says:

      Gracias, Ginés, por su comentario.
      En realidad, el mérito de un blog especializado como éste es de los autores y de las personas que, como usted, analizan y comentan los post publicados semanalmente. Se trata de un blog abierto en el que están invitados a participar cuantos profesionales tengan algo que compartir sobre este apasionante mundo de la aeronáutica, en todas sus facetas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*


*