17/03/2014

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¿Pueden competir los aeropuertos?

Muchos consideran todavía los aeropuertos como monopolios naturales. Su lógica es sumamente simple; por ejemplo, usted no tiene elección si quiere pasar sus vacaciones en una isla remota con un único aeropuerto. Lo toma o lo deja.

La realidad del mercado no es tan simple. En la Unión Europea, la liberalización de la industria aérea ha traído consigo muchos cambios relativos a la forma en la que opera el mercado. Ahora, las compañías aéreas pueden cambiar libremente sus operaciones desde un aeropuerto hasta otro. Los pasajeros también, y así lo hacen. La antigua creencia de que los aeropuertos todavía pueden imponer sus condiciones puede derivar a veces en decisiones desastrosas.

La vieja suposición de que los aeropuertos son monopolios naturales ya no es exactamente correcta.

Cambio de destinos

Las compañías aéreas que ofertan destinos con Sol han demostrado que pueden generar tráfico donde previamente era casi inexistente. Las aerolíneas se mueven en márgenes de rentabilidad ajustados. Con el objeto de obtener mayores rendimientos por asiento, éstas pueden decidir el traslado de sus aviones hacia destinos alternativos si encuentran una mejor oferta en otro lugar. Como resultado, los aeropuertos costeros españoles se encuentran compitiendo por turistas con aeropuertos de la otra esquina del Mediterráneo.

Muchos aeropuertos han aprendido a palos que este negocio es volátil. A veces, las líneas aéreas son las que tienen la llave del negocio. Por supuesto, las aerolíneas no pueden cambiar la elección de destino de todos los pasajeros, pero tienen suficiente poder de decisión como para hacer temblar la cuenta de resultados de los aeropuertos en cualquier momento.

La elección del lugar de salida

La ubicación geográfica puede conferir cierta ventaja en relación a los pasajeros que viven cerca de un aeropuerto, pero puede no ser suficiente. En muchas regiones densamente pobladas de Europa, las zonas de influencia de varios aeropuertos se superponen. Como resultado, un gran número de pasajeros pueden elegir entre dos o más aeropuertos a menos de dos horas en coche. Dado que Internet permite que los pasajeros estén cada vez mejor informados, el transporte aéreo es más sensible que nunca a los precios, sobre todo en el mercado de viajes de ocio. Los pasajeros, a la hora de tomar sus decisiones, también buscan horarios adecuados, un buen transporte terrestre y tiendas de calidad.

Los aeropuertos están respondiendo con más zonas comerciales, más marketing y más acciones en el desarrollo de nuevas rutas. En algunas zonas de Europa los aeropuertos se están especializando, marcándose como objetivo o bien las compañías punto-a-punto o bien las tradicionales de red.

Conclusión

El negocio del transporte aéreo actual es cada día más flexible. Miles de rutas se abren y cierran cada año en Europa. Las aerolíneas reaccionan a las políticas aeroportuarias cambiando el tamaño de las bases establecidas. La vieja suposición de que los aeropuertos son monopolios naturales ya no es exactamente correcta. Los aeropuertos deben reaccionar y ser comercialmente más agresivos si quieren aumentar, o conservar, el número de pasajeros.

 

 

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3 Comments » for ¿Pueden competir los aeropuertos?
  1. Raúl Marquez says:

    He hecho la Dirección de Obra de la nueva terminal del Aerop. de Menorca y comprendo perfectamente la realidad de los Aeropuertos de Sol y comparto el sentido de la nota…”los aeropuertos “deben”, mas que “pueden” entrar en competir” !!… Sino, ahí está Aertec para demostrarlo con la participación en los proyectos de Colombia, etc. A propósito, ¿alguna oportunidad de empleo en alguno de ellos?

    Saludos,
    Raul M.

  2. javier abajas says:

    Considero firmemente (y hace años ya) que los aeropuertos no solo pueden competir , es que “deben” competir. Quizás, si al modelo aena alguien hace años se le hubiera ocurrido añadir una mínima competencia, aún con gestión centralizada en red, ahora el resultado en su conjunto sería más aceptable, y seguro que con cuentas de resultados individuales, y por supuesto planes de inversiones individuales, empresariales (no políticos), seguro cada aeropuerto estaría en mejores condiciones que las actuales. Incluso la utilidad social (servicio público insular, emergencias, rescate, servicios médicos, trasplantes, de urgencias, etc, etc) no está reñido con una visión empresarial y de rentabilidad. Sentido común, es lo que hace falta

    • Vicente Padilla says:

      Javier,

      Muchas gracias por tu comentario. Los aeropuertos no sólo pueden y deben competir, los aeropuertos están ahora mismo compitiendo. Esto es lo que algunos todavía no han interiorizado. En tiempos de bonanza, los pasajeros suben mucho cuando se hacen bien las cosas, y suben poco cuando la gestión es equivocada. Lo mismo se podría decir en tiempo de crisis. Los pasajeros bajan poco o mucho según hagamos bien o mal las cosas.

      Por cierto, tienes toda la razón. La utilidad social de un aeropuerto no está, para nada, reñida con una visión empresarial y de rentabilidad. Un saludo.

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