18/04/2016

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Cambio climático y transporte aéreo

Cristiano Ronaldo, la gran estrella del Real Madrid, se ha comprado un jet privado hace poco. No ha sido el primer rico y famoso en comprarse uno de estos juguetes. Parece ser que viajar en clase económica no va muy bien con la glamurosa vida de la élite adinerada. Al fin y al cabo, la posibilidad de tener un jet privado propio es lo que resulta más atrayente del transporte aéreo. Si pudiera, yo me compraría uno. ¿Tú no?

Si queremos alcanzar el objetivo propuesto en la última Conferencia del Cambio Climático, deberíamos cambiar la cultura del transporte privado, tanto aéreo como terrestre.

Sin embargo, el transporte en jets privados no parece encajar con las actuales y crecientes preocupaciones sobre el calentamiento global y la sostenibilidad. En la última Conferencia del Cambio Climático celebrada en París, numerosos líderes mundiales, personalidades y directores generales de grandes empresas pronunciaron elocuentes discursos sobre el mayor reto al que se ha enfrentado la humanidad en milenios: se debatieron en profundidad las estrategias para la reducción de las emisiones de CO2.

Paradójicamente, muchos de ellos viajaron a París en sus jets privados. Algunas de estas personas tan bien intencionadas no se pararon a hacer números. Un viaje intercontinental de ida y vuelta* en un jet privado estándar emite a la atmósfera en torno a 51.000 kg de CO2, que es el equivalente a lo que emiten al año 10 familias típicas al conducir un utilitario.

Lo voy a repetir: un único vuelo intercontinental en un jet privado = 10 familias x 1 año x 1 utilitario.

No pretendo negar las buenas intenciones de nuestros líderes mundiales y las grandes personalidades. Son personas leales y honestas que realmente quieren ayudar. Pero el transporte aéreo privado –y lo mismo puede decirse del transporte privado por tierra– no encaja en absoluto con los objetivos de emisiones fijados en París. Si queremos alcanzar nuestro objetivo, todos debemos cambiar la cultura del transporte privado** para siempre.

Los líderes empresariales y las personalidades del mundo que expresan su preocupación por el cambio climático podrían contribuir enormemente a la causa con el simple gesto de viajar con los demás. Además, si los líderes mundiales viajaran en clase económica para cruzar el océano Atlántico transmitirían sin duda el mensaje de que están realmente dispuestos a cumplir lo que predican.

 

(*) En un viaje de ida y vuelta de Seattle a París se cubren aproximadamente 5.000 millas náuticas en cada sentido.
(**) Incluido el transporte por tierra.

 

 

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2 Comments » for Cambio climático y transporte aéreo
  1. Manuel T. Rodriguez Manuel T. Rodriguez says:

    Bueno hay que tener en cuenta que el jet privado de Cristiano se lo compró de segunda mano a la ingeniería semi pública Indra, http://economia.elpais.com/economia/2015/11/23/actualidad/1448294943_410918.html así que es una cuestión de megalomanía en general y no solo de ricos y famosos.

  2. José Manuel González José Manuel González says:

    Buena apuesta el comentar sobre este tema.

    Mi sensación al respecto es que no se investiga mucho en relación a medios de propulsión alternativos con los que podamos emitir menos gases o incluso eliminarlos, aunque el rendimiento sea algo menor.

    Las nuevas generaciones de vehículos híbridos y eléctricos son buenos ejemplos de que es posible.

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