13/11/2017

0

Mesas giroscópicas y su uso en desarrollos

Para abordar el tema, es preciso comprender primero qué es un giróscopo, pues los fundamentos físicos de este son equivalentes a los presentes en una mesa giroscópica.

Un giróscopo no es más que un disco o rueda con libertad de girar de modo que el eje de rotación pueda asumir cualquier orientación por sí mismo. Al girar, la orientación de este eje no se ve afectada por la inclinación o rotación del resto de discos que componen el giróscopo, de acuerdo con la conservación del momento angular. Debido a esto, los giróscopos son útiles para medir o mantener una determinada orientación.

Contar con una mesa giroscópica puede marcar la diferencia a la hora de reducir tiempos de desarrollos e incrementar la fiabilidad en los desarrollos aeronáuticos.

Gracias a esta particular característica física, hoy en día es un elemento presente en la mayoría de dispositivos electrónicos que utilizamos diariamente, ya sean nuestros smartphones, el vehículo que acabamos de estrenar del concesionario, o la última cámara de acción con la que nos hemos grabado la semana pasada en una emocionante carrera de Karts.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la aeronáutica?, pues mucho, más que mucho, se ha convertido en un dispositivo indispensable para la aeronavegabilidad de cualquier aeronave actual, ya sea tripulada o no, para poder conocer la actitud del avión en todo momento, y poder tomas decisiones al respecto, siendo su fiabilidad y precisión un factor mucho más relevante cuando hablamos de aeronaves no tripuladas (RPAS),  ya que el sistema de control depende de los datos que estos pequeños sensores proporcionan.

Llegados a este punto, se puede ver con mayor perspectiva las grandes capacidades del fenómeno físico que hay detrás de estos aparatos, pero, ¿y si le damos la vuelta a la aplicabilidad de este extendido sensor?, pues eso es precisamente lo que se pretende con el uso de las mesas giroscópicas, utilizar el efecto giroscópico para hacer de este particular sistema un sensor de sensores.

La idea reside en controlar la orientación dada al eje principal de la mesa, el cual cambiará su orientación de forma solidaria al dispositivo que coloquemos en la superficie del disco o plataforma de ensayo. Con esto se consigue monitorizar la respuesta ante los cambios de orientación de cualquier sistema o sensor que esté en la mesa, pudiendo comprobar la precisión y el correcto funcionamiento de estos.

Para el testeo de sensores aeronáuticos no vale simplemente con el uso de una mesa de 2 ejes, ya que en vuelo se precisa conocer la orientación en los 3 ejes de coordenadas.

Por todo esto, es por lo que estamos convencidos de que contar con una mesa giroscópica puede marcar la diferencia a la hora de reducir tiempos de desarrollos e incrementar la fiabilidad en la generación de test de pruebas normalizados para los distintos sensores con los que trabajamos a diario.

 

 

Share Button

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*


*