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Aeropuertos: el futuro en presente

 

Llevamos mucho tiempo oyendo hablar a los estamentos implicados en el desarrollo aeroportuario mundial sobre las bondades que deparará el futuro a los aeropuertos y sus entornos. Y no solo eso, sino que es raro el día en que no aparece una nueva información sobre un hito tecnológico que se haya implantado o que se vaya a desarrollar en algún aeropuerto del mundo.

El objetivo que persigue cualquier aeropuerto es que el pasajero pueda transitar desde la entrada hasta la puerta de embarque sin necesidad de estar condicionado por las interminables colas de los controles de seguridad.

La realidad es que estamos viviendo una carrera acelerada en la transformación de nuestros aeropuertos, originada fundamentalmente por dos motivos.

De un lado, la tecnología está avanzando muy rápidamente. La velocidad de la innovación se mide en una escala exponencial que raramente permite predecir cual será el próximo avance y lo rápido que se producirá. Lo más novedoso es, posiblemente, la irrupción con fuerza de la inteligencia artificial en muchos procesos que, juntamente con el Big Data, está consiguiendo tasas de automatización, optimización y eficiencia de las tareas que no podíamos prever hace unos pocos años.

La convergencia de diversas tecnologías en cada uno de los procesos que se producen en los aeropuertos está siendo clave en la mejora de su gestión y funcionamiento.

El segundo motivo es la cascada de inversiones que se viene produciendo de forma constante en aeropuertos de todo el mundo, no solo para la construcción de nuevas mega-instalaciones aeroportuarias, sino para la renovación y ampliación de los aeropuertos ya existentes. Estas obras incorporan un fuerte componente tecnológico que está reconvirtiendo totalmente las instalaciones y los servicios prestados. No hay una sola región del mundo donde algo de esto no esté pasando.

El cambio no solo afecta a la parte relacionada con la experiencia del pasajero, sino a todas y cada una de las actividades que se llevan a cabo en un aeropuerto y su entorno. En realidad, el futuro, si así lo podemos llamar, está más presente en cosas que no vemos que en aquello que experimentamos de forma directa como pasajeros.

Hay una barrera que aparece recurrentemente en cualquier aeropuerto que desea invertir en tecnología e innovación con el objeto de mejorar su gestión en todos los frentes. Es la seguridad.

Los aeropuertos son infraestructuras destinadas a gestionar el paso por sus instalaciones de miles de personas diariamente a la vez que dan trabajo a miles de profesionales. Consecuentemente, la seguridad es un factor crítico.

Hemos de asumir que llegará el día en el que la inteligencia instalada en el aeropuerto conocerá en tiempo real todo (o casi todo) sobre cualquier persona que pase por sus instalaciones, bien sea empleado o pasajero. Y no solo eso, sino que podrá analizar de forma sistemática la actitud mostrada por cada persona en cualquier momento y decidir de forma autónoma si supone una amenaza o no.

El objetivo que persigue cualquier aeropuerto es que el pasajero pueda transitar desde la entrada hasta la puerta de embarque sin necesidad de estar condicionado por las interminables colas de los controles de seguridad. Todos sabemos que el 99% de las personas que circulan por un aeropuerto no constituyen amenaza alguna, pero actualmente todos debemos someternos al peaje de estrés, tiempo y comodidad que supone que el 1% restante constituya un riesgo y no puedan ser identificados de forma clara y precisa.

La utilización del Big Data y la inteligencia artificial están siendo claves para resolver este tipo de problemas. El reconocimiento facial, por ejemplo, ya permite la automatización de controles de seguridad en ciertos entornos controlados. Otras técnicas biométricas más básicas ya se han extendido por muchos aeropuertos del mundo como método de identificación inequívoco. La automatización de técnicas de análisis de patrones de comportamiento es otro concepto que ya está en pruebas en algunas instalaciones. Y esto solo es el comienzo.

Otro aspecto también interesante es ver cómo las innovaciones tecnológicas pueden contribuir a que el pasajero consuma cada vez más en las terminales aeroportuarias mediante una información personalizada y en tiempo real de las opciones disponibles en base a los gustos o preferencias del pasajero.

Aparentemente puede parecer que esta idea se opone a lo que ya hemos comentado anteriormente sobre facilitar el acceso rápido del pasajero hasta el avión, pero realmente no es así. La tendencia marcada por los avances tecnológicos en los aeropuertos se encamina hacia la personalización. Un pasajero debe tener la posibilidad de elegir si quiere ir directamente a su puerta de embarque o, por el contrario, desea tener una experiencia de ocio en la terminal. Al mismo tiempo, es lógico y deseable que el aeropuerto quiera saber si esa persona, o la actitud que pone de manifiesto en un momento dado, constituyen un riesgo.

Es un hecho que la tecnología está contribuyendo a cambiar los aeropuertos en todos los sentidos y de forma acelerada. Es posible que muchas veces no percibamos nada más que el continente, espectacular en muchos casos, pero en realidad cada paso que demos por la terminal o a bordo del avión estarán supervisados por una tecnología que, sin duda, jugará a nuestro favor.

Buen vuelo.

 

Algunas lecturas recomendadas:

Bloomberg: “The airports of the future are here

BBC News: “Facial recognition to be used at Singapore airport

Future travel experience: “10 technology trends for airlines and airports in 2018

CAPA: “Airport technology / What passengers want: greater personal control of the airport process

Future airports: “web

 

 

 

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29/05/2018

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